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Reseña: Manual de pérdidas, de Javier Sachez García

miércoles, julio 12, 2017

¡Cuervos días!

Hace algunas semanas que el autor de ésta novela contactó conmigo y decidí aventurarme a leerla por lo llamativa que me resultó su sinopsis. Un protagonista con Alzheimer y un montón de libros impregnados de recuerdos que se niega a olvidar... ¿Preparados para un viaje metaliterario

"Un profesor de Historia, ante la llegada del Alzheimer, teme perder sus dos herramientas principales: la memoria y el lenguaje. Por ello, viaja por algunas ciudades junto a su hija para devolver los libros que una vez le regalaron las personas importantes de su vida. Es un viaje físico, emocional y bibliográfico aunque no podrá evitar que se despierten los demonios del recuerdo."

Abdón comienza a sentir que está perdiendo la memoria tras un par de leves accidentes, a los que resta importancia llamándolos sus "pequeños olvidos". Pero por mucho que disimule es consciente de su problema, la tristeza empieza a anidar en su cuerpo y lo único que le saca de esa angustia es hojear su inmensa colección de libros. No es una colección más: Tiene verdaderas reliquias con años de antigüedad y para él son su mayor posesión
Ante la creciente corazonada de que sus olvidos son los primeros síntomas de una enfermedad atroz, Abdón decide que va a reencontrarse con las personas que más lo han querido a lo largo de toda su vida, aquellos que en algún momento le regalaron un libro. Quiere devolvérselos. Comienza así una cruzada en la que nuestro protagonista abraza el pasado y preserva el cariño de aquellos a los que más lamentaría olvidar.
Si pudiera empezaría de nuevo. Pero no puedo, mi amor, no puedo y ahora comienza el descenso.
Es muy fácil encariñarse con Abdón y esa tenacidad con la que intenta resistirse a lo inminente, fingiendo delante de sus hijos y tratando de conservar su dignidad. Pero poco a poco vemos que su situación empeora y su viaje irá encontrándose con obstáculos inimaginables que no proceden del exterior, sino del propio Abdón. Resulta duro y desde luego estremecedor ir acompañándole a lo largo de su enfermedad, mientras ésta se va abriendo camino.
Quizá lo que más me estremece de la historia es la forma en la que te envuelve en su cotidianidad, hasta que de pronto el momento más inocente se convierte en una caída libre. Que por ejemplo, Abdón decida meter fotos dentro de los libros que va a regalar por miedo a olvidar los rostros de las personas a las que busca. Circunstancias que cualquiera da por hecho en su día a día y que él, sin embargo, teme ir a perder. Y al mismo tiempo es una enfermedad tan conocida y temida que cuesta no extrapolar y trasladar éstas anécdotas al mundo real. Hay pasajes duros, pero que quizá te abran los ojos. Desearás de todo corazón que éste hombre consiga reencontrarse con aquellos que un día fueron importantes, y así sepa que su preciada colección de libros tendrá una segunda (o tercera) vida donde serán valorados como merecen.
Durante el viaje su hija Virginia decide regalarle un ebook para que pueda seguir leyendo y siempre lleve consigo las obras que más ha disfrutado. Quizá por esto agradezca tanto que el autor nos incluya en el propio libro una recopilación de todos los ejemplares que va mencionando en la obra, o al menos, a lo largo de sus dos primeras partes. En la tercera, al tratarse del desenlace, ha preferido mantener el suspense y no arruinarnos las sorpresas.

Pero no todo es acompañar a Abdón y su hija, también seremos testigos de diversos flashback sobre la infancia de ambos donde descubriremos cómo Abdón tubo que abandonar su adorada tierra natal o la de traumas que Virgina ha ido acumulando a lo largo de los años, marcados, en gran parte, por la ausencia de su madre. Un rencor hacia su padre que se ha ido acumulando con el tiempo pero que aún persiste silenciado en su corazón, incapaz de echarle en cara todas aquellas cosas al hombre que acabará siendo incapaz de recordarla.
La prosa es correcta, la acción transcurre a un ritmo ágil y es fácil empatizar con los personajes por su cercanía y humildad. Si a todo esto le sumamos sus escasas 200 páginas nos encontramos ante una novela para disfrutar y entregarse a una lectura rápida. ¿A quién no le apetece saber si Abdón cumplirá con su objetivo o hasta qué punto puede un viaje de éste calibre cambiarle las vidas a él y los suyos? Con pañuelos a mano, eso si. 



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9 plumas negras

  1. La verdad es que me llegó la oportunidad de leerlo y dije que no porque pensaba que me iba a tocar demasiado en lo emocional. Leyéndote, creo que es algo más desenfadada de lo que imaginaba en un principio pero aún así... no sé.
    Besos.

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  2. Este lo dejo pasar porque le tema que trata me toca demasiado de cerca y no me apetece.
    Un beso ;)

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  3. También pensaba que sería una lectura más dura de lo que parece, aún así no me atrae del todo.
    Un beso

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  4. Hola! He visto alguna reseña de este libro y pese a que trata un tema interesante ahora no estoy muy animada para leerlo. Muchas gracias por la reseña.

    Un saludo!

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  5. Nosotras también la tenemos pendiente, pero con el mes Austen se nos ha trastocado todo un poco... pero tiene una pinta estupenda. Lo leerá mi compi de blog así que a ver si lo disfruta igual que tú.

    ¡Besote!

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  6. Ohhh no sabía que lo leerías! A mí también me atrajo muchísimo cuando me lo presentó su autor, a pesar de que sabía que sería una lectura complicada por la dureza de lo que cuenta. Y porque inevitablemente lo extrapolas a las personas que tienes cerca y sufren trastornos similares.

    Justo lo voy a comenzar esta noche, así que en cuanto lo lea podremos contrastar opiniones...aunque leyéndote sé que lo disfrutaré tanto como tú.

    Besitos

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  7. Hoooooola Meg!!!!

    Qué les ha dado a todos por el alzheimer? Hay más tipos de enfermedades neurodegenerativas que no saben ni lo que són ni de dónde vienen y que actúan con mayor rapidez (no interesa estudiarlas, y tampoco hay dinero para ello, la excusa de siempre) así que me hace especial gracia cuándo en audiovisual o en narrativa marcan exclusivamente la neurodegeneración con Alzheimer. Y por cierto, la neurodegeneración no se da solo en personas mayores.

    A lo que voy.

    Creo sinceramente que con este libro me echaría a llorar. Estaría todo el tiempo de su lectura a lágrima viva. Este tipo de enfermedades son una puta mierda. Y no se ponen medios para frenarla, no hay suficientes investigaciones, experimentos, ni siquiera voluntad para hacerlo. se me parte el corazón cada vez que veo a una persona así. Me recuerda demasiado a lo que viví hace unos años.

    Lo dicho, acabo de leerte y se me saltan las lágrimas.

    Un besote enooorme!!! ♥

    PS: siento el comentario tan cortito, pero no puedo escribir más.

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  8. Siempre es difícil tratar este tema. Cuando alguien lo consigue, hay que aplaudirlo. Gracias por la recomendación. Abrazos.

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  9. Buenas!
    A pesar de tu positiva reseña a mi la verdad es que el libro no me llama mucho la atención por mis gustos literarios pero me ha encantado tu reseña
    🌸Te espero por el rincón de mis lecturas, un besote

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